Saturday, October 22, 2005

FURIA CLIMÁTICA: REACCIÓN DEL PLANETA EN CONTRA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL



Los últimos 10 años han sido más calurosos desde que se llevan registros y los científicos se atreven a aventurar que en el futuro serán aún más calientes. Nuestro planeta se está calentando y una pequeña demostración de lo que esto implica se puede ver en la devastación que dejaron los huracanes Katrina, Rita y Wilma.

El calentamiento global es un incremento de la temperatura media de la atmósfera terrestre y de los océanos. La mayoría de los expertos están de acuerdo que los humanos ejercen un impacto directo sobre este proceso de calentamiento, principalmente por las emisiones de CO2, que incrementan el generalmente conocido "efecto invernadero".
El "efecto invernadero" es una condición natural de la atmósfera de la Tierra. Gases como los vapores de agua, el dióxido de carbono (CO2) y el metano son llamados "gases invernadero", ya que atrapan el calor del sol y evitan que nuestro planeta se congele. Sin embargo, el ser humano se ha encargado de sumar contaminantes a éstos provocando una acumulación de gases en la atmósfera. El más importante de los gases producidos por la actividad humana es el CO2, el cual es liberado cuando se queman materiales que contienen carbono, tales como el carbón o el petróleo. Estos gases permanecen en la atmósfera por más de 100 años. Se estima que en los últimos 200 años las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera se habrán incrementado en un tercio. El exceso de fábricas, la escasa reglamentación al respecto y un sistema que no da importancia alguna al medio ambiente, han provocado esta situación sumamente preocupante.
Si las tendencias actuales continúan, se espera que unas 5 trillones de toneladas de carbono sean arrojadas a la atmósfera durante los próximos tres siglos, producto de la quema humana se combustibles fósiles. Lo que calentaría al planeta, en promedio, entre 7 y 20 grados centígrados, volviendo a los océanos ácidos.

A medida que el planeta se calienta, los cascos polares se derriten. Además, el calor del sol cuando llega a los polos es reflejado de nuevo hacia el espacio. Al derretirse los casquetes polares, menos será la cantidad de calor que se refleje, lo que provocará que la tierra se caliente aún más. El calentamiento global también ocasionará que se evaporé más agua de los océanos ¿Consecuencia? El vapor de agua actúa como gas invernadero, de modo que habrá aún más calentamiento. Un informe publicado en 1990, de El Panel de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticos, afirma que de duplicarse la cantidad de CO2 en la atmósfera, la temperatura del planeta incrementaría de 2.5 grados Celsius. Esto provocaría graves efectos sobre el planeta.
Mientras se deshielan las capas polares, se elevará el nivel del mar, lo cual hará que se inunden las tierras más bajas, haciendo desaparecer localidad completas. Mientras el balance energético de la atmósfera cambia, habrán variaciones drásticas en el clima mundial. La evaporación aumentará, causando un incremento en las precipitaciones lluviosas y más erosión. Mucha gente piensa que esto podría resultar en un tiempo meteorológico más extremo conforme progrese el calentamiento global. Huracanes como el Katrina, tifones y tormentas serían los efectos más concretos.

Los desiertos tenderán a expandirse, las arenas del norte de África podrán invadir al Mediterráneo y el desierto de Atacama puede llegar, incluso, hasta Santiago. También modificará la distribución de la flora y fauna del planeta, lo que conllevará la extensión de enfermedades como la malaria, el dengue o la fiebre amarilla.

En conclusión, si el ser humano no hace nada al respecto y no toma medidas para disminuir los niveles de dióxido de carbono que libera hacia la atmósfera, seremos testigos de un terrible cambio en nuestro planeta. Para que esto no ocurra, y para que no suframos cambios extremos en el clima que afectarán drásticamente en nuestra vida (como por ejemplo el huracán Katrina) debemos tomar conciencia. ¿Qué podemos hacer los ciudadanos comunes y corrientes? Tan fácil como reducir el uso de vehículos que utilicen combustible fósil, incrementar el uso de bicicletas, comprar artefactos que sean más eficientes en el consumo de energía e instar a los gobiernos para que diseñen planes de reducción de emisiones de gases nocivos para la atmósfera.

Wednesday, October 05, 2005

UN LLAMADO SOLIDARIO EN PRIMAVERA



Cuando llega la primavera suceden ciertos acontecimientos que vale la pena destacar: Sube un poco la temperatura y aunque hagan 15 grados ya podemos encontrarnos con especímenes que simplemente no aguantan más y sacan a pasear sus shores y poleras. Qué importa si aún hace frío. La primavera lo justifica. Las maripositas salen de sus capullos. Empiezan a florecer las flores (en serio, lo he visto) y a los adolescentes se les revolucionan las hormonas a mil por hora.

Esta es la época del amor, de la alegría. Es la época en donde todos andan felices y salen a andar en bicicleta. Esta es la época en donde la gente encuentra pololo, y si no se encuentra a nadie, se ha tenido que lidiar más de una vez con esos bichitos cargantes que gozan del mismo calificativo. Pero no todo es lindo.

Esta es la época en donde un grupo de personas, que parece "normal" durante las otras estaciones del año, sufre extrañas mutaciones. Tan extrañas que son comparables a la que se produce en un hombre lobo cuando es luna llena, o cuando a un metalero le informas que se acabó la cerveza.

Hablo de los primaveralérgicos, humanoides descendientes del homo sapiens-sapiens, que al llegar la primavera padecen transformaciones prácticamente inevitables y poco sexys. Sufren de estornudos múltiples con intervalos tan rápidos como la velocidad de la luz. Sus ojos se ponen llorosos con solo abrirlos y grandes cantidades de mucosidad líquida son expulsadas a diario de sus rojas fosas nasales. A los líderes de la secta se les identifica fácilmente porque en su piel aparecen pigmentos en forma de ronchas.

Los puedes identificar en la calle, en el metro, en colegios, oficias y universidades. Andan con toneladas de pañuelitos higiénicos o papel confort. A los menos precavidos se les identifica por el sonido que reproducen al sorvetear sus propias mucosidades.

Para los primaveralérgicos la primavera no es linda. No señores. Es la época del calvario, en donde pareciese que todos los resfriados del mundo mutaran en uno solo y se adueñaran de sus humanidades. Para ellos, las flores no son objeto de admiración ni menos romanticismo; las flores son agentes peligrosos, transmisores de una sustancia tóxica altamente letal. No disfrutan de las tardes caminando a las sombras de los arboles. Tratan de evitarlos con el terror fulminante de encontrarse bajo un mortífero Plátano Oriental. Viven con el constante desagrado de sentir sus narices húmedas y con el miedo persistente de agotar sus reservas de pañuelos. Son seres castigados por la naturaleza y atacados sin misericordia por la maldita primavera.

Es primavera y están en el clímax. Ahora mismo cientos de miles de primaveralérgicos están sufriendo. En el preciso momento que lees este artículo, en lo que transcurre un segundo, al menos 15 primaveralérgicos están estornudando, 10 se están sonando y a otros 4 se les acabaron los pañuelos. Los primaveralérgicos no son peligrosos, simplemente son seres atormentados. Por favor, cuando notes un leve sorveteo a tu lado, no tengas miedo (la primaveralergia no es contagiosa), demuestra tu espíritu solidario y si tienes un pañuelo, ofrécelo. Al hacerlo te sentirás mejor persona y te irás con la satisfacción de haber ayudado a alguien que de verdad lo necesitaba.
Los primaveralérgicos te lo agradecerán.

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